La Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), con este nuevo posicionamiento, quiere señalar públicamente que el actual brote en España de viruela del mono (MPXV), si bien debe afrontarse con todos los recursos necesarios, no debe generar una alarma injustificada en la población y ha de evitar conductas culpabilizadoras. Todavía falta información sobre los casos registrados por vigilancia y existe una baja cobertura de estudios de contactos.

España ha presentado un aumento de casos muy rápido, sobre todo en la Comunidad de Madrid y Cataluña, principalmente en verano, y es el país con mayor incidencia a escala mundial según los datos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE). Por ello es necesaria una actuación rigurosa, coordinada entre niveles y apropiada en recursos. La evolución general es favorable, por lo que cabe restar alarmismo en la comunicación de mensajes a la población, si bien un pequeño porcentaje de casos (3,5%) exigió hospitalización. Los afectados son mayoritariamente varones adultos. Con la información disponible se puede afirmar que el MPXV en el actual brote se está transmitiendo por contacto directo, principalmente en el contexto de relaciones sexuales, lo que puede generar en ocasiones respuestas culpabilizadoras de ciertos grupos sociales -e incluso del personal sanitario- que retarden la notificación de síntomas, aunque en la práctica nadie esté exento de riesgo.

Actualmente se está produciendo una reducción en el número de nuevos casos en todos los países afectados. No obstante, hay suficiente información que induce a pensar que el MPXV podría convertirse en una infección endémica en Europa, con brotes estacionales en los grupos vulnerables. Por ello es imprescindible insistir en la respuesta de salud pública.

Desde SESPAS queremos hacer constar que la política de comunicación y de información a la población de los riesgos, impacto en la salud, recomendaciones y medidas preventivas ha sido lenta e inadecuada y no ha impedido, ni la difusión de bulos, ni la estigmatización de colectivos.

Asimismo, en este momento hay diversas debilidades en el sistema de vigilancia y lagunas en el conocimiento de la infección. Por un lado, falta información epidemiológica en muchos de los casos notificados, y la cobertura de los estudios de contactos, por las características del grupo afectado, es baja. Por otro lado, es necesario conocer mejor los mecanismos y determinantes de transmisión para desarrollar estrategias de prevención y cambios conductuales de reducción de daño efectivas. Asimismo, se precisa más información sobre qué factores de riesgo influyen en la  complicación de la infección y sobre el valor epidemiológico del portador asintomático, y se precisa establecer cuál es la efectividad de la vacunación y si es necesario desarrollar pautas o vacunas más efectivas. Ha de tenerse en cuenta que el brote ocurre en un contexto de infradotación crónica del sector de la salud pública, especialmente de su capacidad operativa en el terreno.

En el momento actual del brote debería priorizarse la vigilancia, la prevención y el control de la transmisión, especialmente en las grandes concentraciones urbanas y los grupos sociales más afectados. Para ello, la declaración oportuna y completa de todos casos al Sistema de Vigilancia Epidemiológica (SIVIE) por parte de todas las comunidades autónomas es de vital importancia para el control del brote.

El brote en España de la viruela del mono ha puesto de relieve la necesidad de reforzar los recursos humanos, informáticos y de innovaciones con los que cuenta la vigilancia epidemiológica, así como la necesidad de disponer de datos de calidad de forma oportuna para poder tomar las mejores decisiones. Esta crisis subraya la necesidad de acelerar la creación de la Agencia Estatal de Salud Pública y dotarla de suficientes recursos para trasformar, entre otras acciones, las capacidades de vigilancia y respuesta de la salud pública en nuestro país.

Posicionamiento SESPAS MPX